Finca rústica en BUENA ZONA, con 100 m² construidos, 12640 m² metros de parcela, 1 dormitorios, 1 baños, buen estado
Hay momentos en los que el cuerpo pide apagar las notificaciones de la pantalla y sustituirlas por el sonido del viento entre la vegetación de la comarca del Valle de Lecrín.
Esta casa de recreo rústica en Dúrcal no se limita a ofrecer 100 m² construidos sobre más de 12.640 m² de terreno totalmente vallado propone una forma distinta de medir los días. Su condición de parcela de gran dimensión permite dar rienda suelta a proyectos propios de la tierra, como cultivar tus propios frutales, cuidar un viñedo particular y elaborar un vino de autor con sello estrictamente personal, o combinar el uso recreativo con el potencial de una explotación agrícola. Es el espacio exacto donde la tranquilidad absoluta no significa inactividad, sino libertad de elección.
Con una estructura en buen estado y una orientación completamente exterior que captura la luz del sur y la presencia de las montañas cercanas, la vivienda organiza su descanso en un dormitorio doble pensado para la desconexión profunda. El tiempo aquí transcurre a otra velocidad: la de pasear por tu propia finca por la mañana, gestionar tus cultivos a mediodía y ver atardecer con el valle de fondo. Una propiedad pensada para quienes buscan privacidad, espacio de trabajo con la tierra y un refugio donde recuperar el control del tiempo personal.
